
Iratxe Arteta
Madrid
La pintura de Iratxe Arteta surge del diálogo entre la materia y la luz. Su trabajo se construye a través de veladuras y transparencias que invitan a mirar más allá de la superficie. Cada gesto es un proceso lento y consciente donde el color se transforma en espacio y la luz revela lo invisible. Su obra, sugerente, se convierte en experiencia más que en imagen. Es una invitación al silencio y la contemplación. Entiende la pintura como un lenguaje interior, una búsqueda de armonía entre lo visible y lo que apenas se intuye. Da forma a emociones contenidas y convierte la luz en un lenguaje propio.









