
Manuela de la Vega
Madrid
La obra explora las huellas que los paisajes y el entorno que nos rodea dejan en nosotros, utilizando la abstracción para investigar temas como la memoria, la percepción y la pertenencia. A través del delicado equilibrio entre control y azar que permite el vertido de la pintura, utilizo la abstracción visual como una forma de abrir espacios de reflexión. Cada obra comienza con un paisaje que me ha rodeado y que posee un significado personal; sin embargo, mediante la abstracción, la perspectiva desaparece. Las formas familiares se vuelven desconcertantes, evocando la manera en que interactuamos con los mapas: desde una vista aérea y con distancia, vemos el paisaje en su totalidad, pero al acercarnos podemos perder el sentido de la perspectiva.







