
Volvoreta- Jimena San Miguel
Vigo
Jimena creció en un mundo analógico. Algo en ella conserva la nostalgia de aquel tiempo anterior. Tiempo, en el que había que confiar en la propia mirada y lo que se quería decir. Su fotografía analógica es un instante único, irrepetible, que no admite correcciones. Su trabajo nace de esa tensión: entre la velocidad del mundo contemporáneo y la pausa que exige la película. Se centra en los rituales —culturales, íntimos, cotidianos—, en aquello que pasa desapercibido si no se detiene la mirada. Fotografía despacio porque cree que ver es, ante todo, un acto consciente.












